Bahías bioluminiscentes de Puerto Rico: conocer para proteger

A petición de Francisco Rosado-Pirulo, nuestro invitado de la semana #1, hemos dedicado nuestros esfuerzos a la investigación de la bahía bioluminiscente de Vieques y las demás localizaciones donde se observa este tipo de ecosistema en la Perla del Caribe.

El tema de la educación y concientización son factores en común que tuvieron todos los entrevistados a la hora de brindarnos sus opiniones y conocimientos, al igual que ciertos retos como la contaminación y erosión.
Pero mas allá del concepto común de como se constituyen las bahías bioluminiscentes, nos adentramos en sus sistemas de operación y los factores que hacen cada cual única.

 

 

Bajo la oscuridad, que solo una luna nueva sabe dar, nos adentramos a un mundo de fantasía e ilusión bañado por una mágica realidad. La noche esta serena, una brisa cálida con sabor a sal abraza los presentes, mientras los faroles y focos le dan una calidad de día al momento.

De momento ya sientes el vaivén y las luces, aunque siempre presentes se vuelven cada vez más distantes y el sabor a sal se hace más concurrente. Entre un bosque en agua nos damos paso a sentir y vivir el momento dejando atrás los pensamientos cotidianos que invaden el pensamiento. De repente aparece, tenue inicialmente, una sugerencia quizás, como haciéndote dudar de lo visto. Pero ahí está, cada vez más intenso, latente, marcado por nuestra entrada a su espacio. El resplandor al entrar a la bahía no deja duda alguna, a nadie, que es lo que hemos venido a ver. Cada movimiento se convierte en parte de una sinfonía de luminiscencia que no le tiene que envidiar nada al más majestuoso espectáculo de fuegos artificiales. No hay palabras que realmente le hagan justicia a esta maravillosa exhibición de la naturaleza. Una lluvia de estrellas parece correr por el agua, parecen miles y miles de cucubanos y luciérnagas cruzando el firmamento, un show de luces alienísticas… No. Pocas descripciones le harán justicia.

 

 photo Vieques.com

 

Las bahías bioluminiscentes son un fenómeno natural que se encuentran en pocas partes del mundo y Puerto Rico cuenta con más de tres. Las bahías bioluminiscentes resultan de la unión armónica de diversos factores, teniendo como actores principales los dinoflagelados. Este grupo de protistas, bajo condiciones favorables, pueden llegar a alcanzar números altísimos y provocar lo que conocemos como el “mar que brilla” y que podemos ver en varias partes de la isla. Las tres bahías principales de Puerto Rico se encuentran en Vieques: Puerto Mosquito, Fajardo: Laguna Grande y en Lajas: La Parguera. Cada una cuenta con sus circunstancias particulares y retos, y aunque tienen muchas cosas en común, creo que en lo más que se parecen es en los trabajadores incansables que cuidan de ellas. Tuvimos diálogos con personal de las diferentes bahías, al igual que con el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), concentrándonos en Vieques y Fajardo.

 

Pyrodinium plankton, responsable de la luz azul típica de las bahías de Puerto Rico (photo Wiki)
Pyrodinium plankton, responsable de la luz azul típica de las bahías de Puerto Rico (photo Wiki)

 

La primera persona con quien tuvimos el placer de hablar fue Javier Medina, biólogo marino egresado del Recinto de Humacao de la UPR, quien lleva trabajando sobre 8 años la bahía que tiene su residencia en la conocida área de Las Croabas. Rodeada de kioscos y vecina del punto de partida hacia Ikakos, ésta bahía tiende a ser una de las más visitadas tanto por turistas como locales, no solo por su obvio valor natural sino por su accesibilidad. En nuestro diálogo, el actual director de operaciones de “Pure Adventure” nos relata el inicio de la compañía desde los pasillos del Dpto. de Ciencias Naturales en la UPR-Humacao.

“Nosotros somos una compañía que comenzó en Humacao, en la universidad, con buceo, y actualmente hacemos viajes a la Bahía bioluminiscente en Fajardo. Hacemos buceo, snorkeling, kayak, bicicleta, caminatas, investigaciones, y lo que el cliente nos pida, siempre con un enfoque en las ciencias naturales. Siempre en nuestras excursiones va a haber una persona que ha estudiado biología marina. Todos nos graduamos de Humacao, en la compañía somos cuatro biólogos marinos. Empezamos al principio desde cero, con tres kayaks y actualmente tenemos muchos empleados, transportistas, secretaria, y proveer empleo es importante en estos momentos de crisis, aquí en PR”.

Con un trasfondo científico biológico, y sobre todo marino, la bahía de Laguna Grande cuenta con un equipo trabajador y protector que se iguala a pocos de la isla. Ante los inminentes cambios climáticos, aumento de contaminación, factores de erosión, entre otros, es necesario para estos sistemas contar con el conocimiento de expertos en el campo que puedan guiar y educar al ciudadano común. La interacción del humano en la naturaleza siempre tendrá un impacto, por lo que es importante concientizar a la población de cómo hacer de este uno mínimo o positivo. La Dirección de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) junto a la legislación ha llevado a la estructuración de ciertas leyes que regulan el uso de las bahías, sin embargo algunos detalles son omitidos o poco considerados a la hora de desarrollarlas, dejando en las manos de guías de excursiones completar y estabilizar el proceso de protección y conservación.

“ Para limitar el impacto tenemos algunas reglas que nosotros mismos creamos, que no hay ninguna ley que te las prohíba. Por ejemplo esta prohibido el uso de “Off”, de botellas de agua, de chancletas ; el repelente que se usa lo estoy haciendo ahora mismo, así evitamos él que venden en tiendas y que tienen componentes como el DEET, que es tan nocivo para la luz de la bahía. No se permite que la gente brinque al agua, que espeten los remos en los sedimentos, para evitar que muevan los sedimentos del fondo. Hay unas leyes que desde 2008 prohíbe brincar y hay varias leyes para la protección de la bahía pero siempre hay algún tipo de impacto… con las reglas que tenemos intentamos minimizar el impacto a la bahía, al ecosistema.”

nos aclara Medina.

 

El uso de motores en las bahías es una fuente importante de contaminación

A varias millas de allí, desde la zona del puerto de Fajardo, sale un viaje de menos de dos horas que abre las puertas a un cambio de ritmo y vida rutinaria, y te da la bienvenida a la maravillosa comunidad y diversidad de la Isla Nena. Con su historia “complicada e inusual”, como señala Mark Martín de Vieques Conservation and Historical Trust (VCHT por sus siglas en ingles), Vieques ha tenido un desarrollo socioeconómico particular. La isla, que cuenta con una población de casi 10,000 habitantes (censo 2010) auspicia algunas de las playas más hermosas y exquisitas de Puerto Rico. Entre éstas, se encuentra la bahía de Puerto Mosquito, quien brinda hogar a una de las concentraciones más altas de dinoflagelados, haciéndola la bahía bioluminiscente más brillante del mundo en el Record Guiness mundial. Vieques, contrario, a las demás bahías, cuenta con un equipo de profesionales que llevan velando por ella más de 30 años, factor determinante a la hora de poder ser comparada con otras.

“El Fideicomiso de Conservación e Historia de Vieques son una organización sin fines de lucro que lleva trabajando 30 años para la protección del ambiente con una misión que se enfoca en la conservación de las bahías bioluminiscentes de Vieques mediante la investigación, educación ambiental y la búsqueda de estrategias de sustentabilidad”

nos explica Mark, miembro del fideicomiso. En nuestro dialogo con Mark conocimos muchos detalles de las operaciones de la fundación, la comunidad y la DRNA, y como trabajan colectivamente para perpetuar este patrimonio nacional. Desde monitoreo de calidad de agua a tiempo real (datos se pueden ver en la pagina de usgs.com), conteo de dinoflagelados, acceso a la bahía, entre otros, la DRNA parece concentrar de manera exitosa, sus esfuerzos para perdurar la bioluminiscencia en Puerto Mosquito.

foto pureadeventurepr

Félix Aponte, ayudante especial del Secretario del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales por los últimos dos años:

“En coordinación con grupos comunitarios, particularmente con Vieques Conservation Historical Trust con quienes tenemos ya unos acuerdos de colaboración, estuvimos trabajando para poder analizar e investigar mejor la calidad de agua … y evitar que nos pase como ha pasado en otros países en los que, por el uso indebido, básicamente se afecto el ecosistema y se perdió la bioluminiscencia … Así que tenemos una estación de monitoreo dentro de la bahía que da informaciones en tiempo real sobre como están las condiciones de la calidad de agua. Gracias a esos trabajos que se hicieron para mejorar este primer camino y los trabajos adicionales que le estuvimos dando tanto a los operadores, empresarios nuevos como a operadores que ya estaban trabajando en la bahía, unas charlas y adiestramientos de educación para darles mejor información sobre lo que es la bahía bioluminiscente, lo que es el fenómeno de la bioluminiscencia como tal, y darle técnicas y estrategias para que pudieran hacer un mejor “delivery”a todos los visitantes que día a día van y experimentan este increíble recurso natural como es la bahía bioluminiscente. Eso ha sido el enfoque en los últimos años.“

 

 

No solo en el ámbito de monitoreo, se protege la situación de la bahía, sino que Aponte nos relata que los esfuerzos abarcan diferentes secciones que representan detrimento para la bahía:

”De los trabajos que hemos sido haciendo en le reserva, nosotros hemos estado dando mucho empeño, mucho esfuerzo en asegurar que podemos comenzar a transformar las diferentes competencias de usos que habían dentro de esa área ; los usos de recreación que estaban dentro del ámbito que nosotros podíamos controlar con aquellos usos que están fuera del ámbito controlado, particularmente operadores turísticos que estaban registrados con el departamento que nos mostraban que podían y estaban legalmente capacitados para hacer su función de operadores turísticos y llevar a la gente a que conozca y visita y pueda tener una experiencia agradable con esta bahía bioluminiscente de estos operadores que estaban operando por su cuenta y no les rendían cuentas a nadie. Nosotros nos dimos mucho la tarea de verificar cuanta gente estaba haciendo aprovechamiento de eso, dimos unas oportunidades particularmente para la gente de Vieques de ver quien podría ser nuevos operadores para darle servicio al público a la bahía. Contratamos como 7 nuevas compañías que nos presentaron toda la información y demostraron que tenían la capacidad para poder dar un buen servicio a la gente que iba visitando la bahía que tiene la mayor bioluminiscencia en el mundo, que es un atractivo turístico importante, no tan solo para Vieques sino para todo Puerto Rico. Y pues desde el DRNA queríamos asegurar que podíamos asegurar que se proteja el recurso pero que también pueda ser una buena fuente de recreación y de desarrollo económico para la gente de Vieques.”

El Fideicomiso de Conservación e Historia de Vieques también concentra muchos de sus esfuerzos en la educación no solo del pueblo viequense sino de todos los turistas, locales e internacionales, que llegan al área de la bahía. Cuentan con un programa educativo llamado M.A.N.T.A. ( Movimiento en Apoyo a Nuestros Tesoros Ambientales)

“que se dedica a educar no solamente a niños locales, que es su enfoque principal, sino a grupos y organizaciones, y la comunidad turística, en la importancia de los recursos naturales y en nuestro recurso más valioso que es la bahía de Puerto Mosquito”.

 

Niños participando a actividades llevadas dentro del proyecto educativo "MANTA" (Photo VCHT)
Niños participando a actividades llevadas dentro del proyecto educativo “MANTA” (Photo VCHT)

 

En sus facilidades han hecho un cuarto de exhibición sobre la bahía bioluminiscente donde visual e interactivamente los visitantes pueden aprender de todos los procesos que ocurren en la bahía, tanto sobre la base científica como sobre el aspecto recreacional y la conservación de la misma. La creación y repartición de panfletos, revistas y material educativo, estableciendo la delicadeza del funcionamiento del lugar, son solo algunas de las maneras en que el fideicomiso busca cambiar la manera en que se concientiza a las personas sobre los recursos y la importancia de preservarlos para generaciones futuras. A su vez,

“el adiestramiento de guías y personas que trabajan en las excursiones para que puedan llevar un mensaje correcto en términos de la información y que también distribuyan la conservación y la importancia del ecosistema”

hace el espectro de garantía de protección uno mucho más amplio, al trabajar directamente con los que “llevan el mensaje a las masas”. También ofrecen excursiones estudiantiles y a grupos interesados, donde más allá de llevarlos a ver el “brillo” del agua, los hacen parte del proceso investigativo, que es el centro de su misión. Desde aprender lo que es un dinoflagelado hasta manejar la instrumentación, el fideicomiso busca levantar el interés en la protección de los diferentes ecosistemas que prevalecen en la Isla Nena. Algo que nos llamó mucho la atención, y que encontramos es una diferencia marcada entre las bahías, es la inclusión activa y constante de la comunidad que rodea la bahía en Vieques. A parte de buscar educar en lo que constituye una bahía bioluminiscente, la comunidad es orientada en los impactos socio económicos y los cambios ambientales que nacen como resultado de la presencia de la bahía. De esta manera, se crea consciencia de un proceso que involucra cientos de factores, de los cuales ninguno, es menos importante que el anterior.

“La bahía de Puerto Mosquito se esta considerando como un modelo de como se debe intentar de manejar estos delicados ecosistemas en términos de aprender como funciona, mediante investigación científica continua … y trabajando con las comunidades alrededores para que entiendan el valor no solamente natural y como un orgullo nacional que tenemos … pero también que tiene un valor socioeconómico por su inversión turística, que es millonaria, y que sin duda es el corazón de la industria ecoturística de Vieques.”

 

Inauguración de camino en bahía Puerto Mosquito en Vieques, 2014. (Photo DRNA)
Inauguración de camino en bahía Puerto Mosquito en Vieques, 2014. (Photo DRNA)

 

La bahía bioluminiscente de Vieques, se destaca entre las otras por varias razones, siendo la de más interés su marcada brillantez, habiendo tenido solo un periodo “oscuro” durante del 2014 debido a la falta de nutrientes en el área. La involucración del fideicomiso por las últimas décadas, ha sido un factor determinante ante la estabilidad y perpetuación de la bioluminiscencia en Puerto Mosquito. Mark nos dejo saber, que

“a pesar de que los departamentos de recursos naturales tienen las mejores intenciones y el enfoque en la conservación, necesitan el apoyo de organizaciones como nosotros (VHTC) que pueden buscar más recursos y darle una inclusión a la comunidad en remedios, estudios y la atención física que necesita el lugar”.

A diferencia de otras bahías, en Vieques se ha tratado los problemas de erosión y calidad de agua, como nos informó Felix Aponte en la entrevista, habiendo trabajado con los puntos de acceso, control de entrada de embarcaciones, estructuraciones para prevenir la erosión al igual que el establecimiento de una estación de monitoreo y calidad de agua, única en Puerto Rico. Teniendo en consideración la preparación del sistema operacional de la bahía de Puerto Mosquito nos preguntábamos si en algún momento habían considerado unir fuerzas con las demás bahías para llevar ese modus operandi tan exitoso a un nivel nacional.
Nos place compartir la noticia que, en efectividad, esta alianza ha comenzado a desarrollarse desde Febrero de este año. Buscan unir todas las organizaciones que tienen como fin preservar los recursos de las bahías, ya sea gubernamentales a nivel local y estatal, y otras organizaciones como Para la Naturaleza para lograr establecer una unión de las distintas bahías, “que podemos estudiarlas de la misma manera, que podamos aprender de los errores y las victorias, que se han hecho para manejar sus diferentes factores, pero con el interés común de conservarla”, concluye Mark Martín.

 

La contaminación lumínica no permite a los microorganismos responsables de la bioluminiscencia reproducirce
La contaminación lumínica no permite a los microorganismos responsables de la bioluminiscencia reproducirse

 

A pesar de su estatus sobresaliente, al igual que las demás, la bahía de Vieques se enfrenta a un contaminador silencioso pero siempre presente: la contaminación lumínica. A través de nuestras conversaciones con los profesionales de las distintas bahías, encontramos que una preocupación recurrente, creciente y alarmante es la cantidad de luz artificial en las áreas aledañas a las bahías. Javier Medina nos indica que

“Como biólogo marino, lo que mas a mi me preocupa son 2 temas principales: 1, es la contaminación lumínica y el 2do es el aumento del nivel del mar y la erosión costera, que este impactando el área de los alrededores de la bahía, y en un futuro no muy lejano, no sé cuantos años será, pero el mangle se vaya degradando y rompiendo en donde el mar entre normalmente en la bahía. Hay mucha erosión en esta área; en Puerto Rico en general hay mucha erosión. Pero el problema aun mas grande en la bahía bioluminiscente es sin duda ninguna la contaminación lumínica. La contaminación lumínica es la claridad de la noche causada por lámparas, alumbrados, fuente de luz artificial, que impactan negativamente los ciclos naturales, la salud, la observación de las estrellas, los planetas, la vía láctea, y es un indicador de los mas grandes sobre el gasto de electricidad. Y el malgasto de electricidad significa el malgasto de dinero. Y en un país que esta quebrado como el nuestro, pues es algo que se debería evitar.

En puerto Rico la contaminación lumínica es un problema bien grande. Es el problema que más afecta a la bioluminiscencia. Para combatir esta contaminación, hay una ley de 2008 que se llama Ley 2-18-2008 cuyas disposiciones los ciudadanos podemos promover, relacionado al control y la prevención de la contaminación lumínica en PR, y su reglamento que se llama el 8-4-93. En nuestras casas podemos apagar las luces cuando no se necesitan. los ciudadanos podemos usar detectores de movimiento para las luces que tenemos en el patio de las casas. Las bombillas incandescentes, cambiarlas por bombillas fluorescentes amarillas o ámbar. En Puerto Rico se nota mucho que la gente esta cambiando por bombillas que crea un brillo que ciega la noche, que no permite que llegue la luz de las estrellas y de los astros. Y eso es el enemigo numero 1 de la laguna bioluminiscente. La gente necesita estudiar y aprender sobre el tema de la contaminación lumínica. Recomiendo que la gente evite iluminar los arboles y las fachadas de las casas, porque cuando se hace esto, esta luz sigue hasta el cielo, se refleja en las nubes y hace que no se vea bien la bahía bioluminiscente; no podemos apreciar la bioluminiscencia, porque a veces la luz que se refleja de las ciudades es, inclusivo, mayor que algunas lunas y evitan que tu veas la bioluminiscencia bien. Por qué ? Porque las luces de las casas que hay cerca de la laguna van a ser más fuerte inclusive que la de la bioluminiscencia producida por los dinoflagelados. Que la gente reduzca o elimine las luces artificiales que dan hacia las playas”

Otro factor en común es la comparación del turismo extranjero vs turismo interno, donde prevalece el primero en todas las bahías. A pesar de que la mayoría de los puertorriqueños conocen de este fenómeno natural, la minoría realmente ha podido disfrutar de este maravilloso espectáculo. Aunque aparentan ser accesibles, la economía que se ha generado gracias a ellas, concentradas en el turismo externo, muchas veces dificulta el turismo local debido a su costo. Considerando los cambios económicos a los que se enfrenta la Isla y por consecuente, su población, deberían surgir programas que busquen impulsar el turismo interno sin que tenga que ser una inversión de calidad mayor para el local. Accesibilizando el disfrute de elementos naturales como éste, el conocimiento no solo se expande sino que se engrava una consciencia de pertenencia y protección hacia el mismo. Después de todo, hay que conocer para poder proteger.

 

Entrevistas realizadas por Julien Nours y Coral Peña, artículo de Coral Peña

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